El Hombre Percha-Malestar de un Hominido

sábado, 25 de abril de 2015

El último año de mi vida(Novela)-Capítulo 21-

Un colegio es como el útero de un campo santo. Allí es el primer afluente dónde nacen miles de historia,algunas se forman, otras se deforman.
Cada año por primavera hacíamos en clases de inglés votaciones para ver quien era el niño y la niña más guapa, aunque no hacía falta hacerlo por que todos lo sabíamos.
Yo rara vez era la que salía, no ya elegido, sino nombrado durante las votaciones. Como mucho mucho, dos veces; y una de las veces siempre la ponía yo,porque si no te quieres tu ¿Quién te va a querer?
Siempre que salía nombrado a la gente le sonaba como a pecado. Yo disimulaba la cara mezcla de sorpresa y de apatía.
- ¿Quién habrá votado a este?
-¡Pfff. Madre mía!¿A quién le puede gustar este chico?
Yo me recreaba en esos comentarios y espía a la cara de quién me los echaba media sonrisa.Lo que para a algunos era su gran día, a mi me importaba una mierda.
No se hasta que punto influyen los primeros años de escolarización la vida posterior del adulto. Yo la verdad que siempre que salía al patio salía con miedo,de que alguien me llamase la atención, me tirasen un balonazo,
o pudiera verme envuelto en una pelea.Si llovía y nos quedabamos en clase haciendo cosas con plástilina incluso llegaba a resultarme más provechooso. Aunque me molestaba bastante que cada vez que habiese mi caja de plástilina al recogerla y al haber estado jugando con ella,siempre, me faltase un trozo.Pero era un juguete estupendo para crear, para jugar para compartir, e incluso para hacer escenas en grupos.
Me parecía un juguete perfecto porque no distinguía de clases ni de economías Esto no te das cuentas hasta años después, pero lo único que hace indispensable el poder jugar con plástilina es la imaginación. La plástilina vale lo mismo, peseta arriba peseta abajo en cualquier tienda.
Sin embargo puedes llegar a crear con ella desde objetos de primera necesitas hasta las joyas más lujosos. La plástilina es mucho más que un juego. Coger su masa y moldearla es como expadir la masa encefálica y dar forma a tus pensamientos,e inquietudes.
Lástima que haya tampoco arte relacionado con el moldeamiento y su tratado. Supongo porque es un material de fácil deterioro, pero es que lo bonito es de fácil deterioro .Lo robusto y recargado, barroco,y careciente de sentimiento parece ser eterno.
El antónimo de plástilina para mi sería hormigón. Creo que las personas que se dedican a la estructuración y diseño de las ciudad han jugado muy poco en su vida con plástilina porque tienen una línea y trazado uniforme.de lo que debe ser un escenario.Me aburre y frustra ver fotografías aéreas de ciudades y ver como estamos amontonados como bolsas de basuras en pisos jaulas, y en calles celdas. Encontrarte que una calle en paralelo sea idéntica a la anterior es muy frustrante
La búsqueda e igualdad del ser humano por la unidad siempre ha resultado deforme y contraproducente generalmente con los sectores más bajos


Texto: El Hombre Percha
Próximo sábado: Nuevo capitulo

sábado, 18 de abril de 2015

El último año de mi vida-(La novela)-Capítulo 20

Una vez que tenia el lienzo en casa ahora había que pensar en hacer algo que fuese más bonito o llamativo, que el propio lienzo en blanco, o al menos intentarlo.Ya de por si esta opción limitaba mucho las posibilidades de pincelada. Así que opte por dibujar con tinta sobre el, en lugar de usar oleo.Busque información sobre pintura al oleo en una vieja enciclopedia donde hablaba de las capas de pintura. Más tarde en mi vida acabaría acatando, en cierta medida esta forma de trabajo por ser la más estandarizada en cuanto a exposiciones o trabajos,pero no me gustaba nada.No me gustaba nada porque había que dar tres capas y eso significaba que con cada nueva capa la anterior se perdería.
Me daba rabia haberme esforzado por hacer una primera capa lo más parecida al bodegón y tener que cubrirla luego después de una segunda,dejando inutilizada esta primera. Además tampoco podías hacer el chapuzas pintando cualquier cosa en la primera capa,que llevaba mucho aguarrás, cualquier otra cosa para salir del paso, en la segunda capa;que llevaba un poquito menos de aguarrás y finalmente dedicarte por entero a la tercera. Porque el oleo tenia que ir absolviendo y asentando la pintura para que quedase bien, era necesario este método de trabajo tan minucioso.
En la tela iba a pintar a Joaquín trabajando la madera en una calle oscura y alrededor de el más Joaquines haciendo distintas actividades. La idea de multiplicar la figura de Joaquín, surgió al pensar recargar el cuadro y no centrarlo en una única figura haciéndolo más minimalista
Es una de las estampas que se me quedo marcada de "El jardín de las delicias" la cantidad de detalles que tenia y que no centraba su obra en una única figura. Supongo que la visualización del cuadro me llevó a tomar esa decisión. Y quería pintar también humo y niebla.
Cuando pasaba tardes con mi padre en la habitación de estudios y el fumaba me fascinaba las formas que describía el humo  .Se impregnaba el olor en la tela, pero no su forma. lo cual era bastante desagradable ¡Qué difícil resultaba pintar cosas transparentes!
Eso fue un martirio, cuando semanas después ya tenia la figuración completa de los personajes del cuadro dibujada a lápiz, pensar como iba a conseguir imitar el efecto del vaho.
Mi padre tenia varios libros de distintas temáticas dentro de las estanterías de la habitación donde escuchábamos jazz. De todo tipo: Historia del arte, Árboles y hojas, Cuerpo humano,etc...
Los ojeaba por las tarde en busca de como dar forma a aquellos humos callejeros que había imaginado en mi obra. En el tercer libro que ojeaba de historia del arte, empezaron a aparecer obras de carácter contemporáneo donde se reflejaban algunos elementos incoloros,como el agua, dibujados.
Pero eso estaba a años luz de mi edad,mis posibilidades y mi técnica;así que, se me ocurrió una idea.Una tarde cubrí el cuadro con papel film, le pedí a mi padre que encendiese un cigarro y y lo fuese soplando  mientras hacía algún agujero en el papel lo arrugaba con el fin de que quedase la forma del humo dentro
del molde que se había formado.Bueno, no salió exactamente como tenía pensado. Pero daba el pego.El problema estaba que al entintar el cuadro quedarían las figuras superpuestas por la carga de la tinta. Así que decidí quedarlo en lápiz y trabajar los detalles con el. Luego aplique una laca para fijarlo.Esto me llevó
cerca de un mes.Aunque,no pensé en otra cosa por entonces.Era mi primer lienzo y en cuanto tenía un poquito de tiempo libre pensaba en lo que iba a hacer. Pasó cerca de una semana más, hasta que encontramos una tarde para poder llevárselo a Joaquín al taller. Quería regalárselo dejarlo allí,incluso pensé- Quizás con el paso del tiempo, el humo y serrín, ayuden a empastar la niebla desdibujada en el paisaje del cuadro.Pero no fue así.Con el paso del tiempo y con las visitas el humo comenzó a desaparecer, y el lápiz comenzó a borrarse.
Todo se acababa disipando, pensé en la fragilidad de las cosas, y años más tarde decidí restaurarlo con oleo,quizás por que no quedaba otra opción. Las cosas se disuelven si no tienen un tratado constante, puedes ver las señales pero no la historia que en ellas se cuentan. Me pareció frustrante la opción de resignarse.


Texto: El Hombre Percha
Próximo sábado: Nuevo capitulo

viernes, 3 de abril de 2015

El último año de mi vida-(Novela)-Parte 19-

Estuve toda la semana recordando las imagenes que había visto en el museo del prado.Buscando información en enciclopedias sobre los materiales empleados: Lienzo y Oleo.
Mi madre conocía a un carpintero,que a veces había venido a casa a echarnos una mano, cuando algún pueble se empezaba a pochar por la humedad del invierno y cambiarnos la pieza.
Se llamaba Joaquín y había sido paciente y empleado del hospital en el que mi madre ejercía como farmaceutica. Era sordomudo de nacimiento y siempre tenía una sonrisa en la cara.
Nunca le había visto cabreado o de mal humor, su sonrisa destilaba agradecimiento constantemente. Sé que era sordomudo de nacimiento porque se lo pregunté a mi madre, en una de las primeras
ocasiones que estuvo en casa. Joaquín me estuvo contando su infancia mediante signos y mi madre me iba traduciendo.
"Yo nací sordo,por lo que tuve que aprender de manera distinta a los demás.Tampoco podía hablar. Por suerte mis padres se encargaron de darme una educación especializada, salí pronto de la escuela
porque tampoco percibía ningún beneficio y siendo aún un niño comenzó a estudiar y trabajar en una escuela taller. No me gustaba trabajar con la electricidad, porque un día casi me quede pegado a un
contador,y lo que más me gustaba de la madera era hacer objetos con ella.Tanto objetos útiles para casa,como muebles o estanterías, como piezas artesanas. Yo empezaba a lijar una pieza de madera y hasta
que no pasaban un par de días aún no sabía que iba a a ser-Sonreía- Todo esto te hablo de hace muchos años"
Joaquín era una persona de aspecto rudo,fuerte,delgada,tenía unas grandes manos, con grandes cicatrices,supongo que cada una contaría una historia diferente. Nunca se lo pregunté,aunque tenía curiosidad por temor a sacar a la luz algún recuerdo desagradable para el. El pelo era negro tosco,corto,seco llevaba unas gafas para trabajar siempre y un par de destornilladores en el bolsillo de su camiseta.
"Lo más duro para mi fue no oír,aunque me pasa de nacimiento,muchas veces he hablado con mi mujer para que me explicase con palabras como era eso de oír.Más o menos me hago una idea,eso es lo único
que no he podido tener en la vida.Por lo demás estoy muy contento. Hablar, aunque no muevo de forma correcta la lengua-explicaba articulando- no fue ningún impedimento para mi, porque enseguida me di cuenta de que había muchas formas de hablar; por ejemplo ,con las manos. Si que a veces lo he pasado mal, cuando me he cortado algún dedo por hacer algún trabajo, por eso siempre tengo mucho cuidado a la hora de hacer cosas.
De pequeño, no creía que esto fuera posible, porque solo conocía el dibujo como lenguaje, pero más tarde cuando empecé a reunirme con gente que estaba en mi misma situación vi que era posible,e incluso llegué a aprender a leer un poquito"-Sonreía-
Aquella semana que entraba fuimos a comprar tela de lienzo y a pasarnos por el taller de Joaquín. Que enseguida nos recibió con una sonrisa.
"Qué alto estas ya"Me dijo,a través de mi madre le comentaba que últimamente me pasaba muchas tardes pintando, desde hace ya un tiempo. Que me gustaba mucho la pintura.-Parecía contento- según le iba contando.
Saqué de la bolsa la tela del lienzo y le dije si me podría hacer un cuadro para pintarlo-Sonrío-me pidió la tela y bajo unas escaleras a los 10 minutos trajo trozos de madera, tres eran muy parecida y uno de los cachos era de otro color distinto aunque semejante en el grosor.
"Estas maderas te pueden valer,porque tienen el mismo grosor, te puedo hacer un marco,encolarte y grapar el lienzo a la madera"
-Vale,me da igual que sea distinta la madera,solo quería experimentar porque nunca pinte sobre tela.
Sonrío y se puso manos a la obra.Mientras tanto, mi madre que tenía que ir a hacer unos recados me dejo en el taller y dijo que dentro de tres cuartos de hora volvería. Que era el tiempo que necesitaba Joaquín para tener un poco asentada la estructura del marco.
"Hoy ya no lo uses, deja que se seque y empieza a pintar otro día"."¿Cómo lo quieres de grande?"
-Lo más que se pueda.
"Vale"
Mientras el se ponía a construir el marco,yo comenzaba a dar vueltas por la habitación dónde tenía todo tipo de utensilios:Muebles, muy viejos que estaba reparando. Algunos hechos astillas.Figuras de madera de juguete, como soldados.
-¿Estos los has pintado tu?
"No,esos soldados los pintó un amigo al que le regale las maderas, los pintó y me los trajo al taller,tu madre le conoce porque estaba en el hospital en el mismo pabellón"-Sonrío-
Le pregunte,quizás no debería haberlo hecho. Si alguna vez se había sentido aislado.Me contesto que no.Porque el nació así y que siempre desde pequeño había estado rodeado de gente. Nunca se había sentido solo.
-Ah,yo a veces si. En ciudades grandes o en sueños- Sonrío y me dibujo con la mano una sonrisa.
No debería habérselo preguntado pero creo que entendió que al curiosidad me puso, y con esto no quiero justificarme en lo que hice,ante la privacidad. Aunque intente ser lo más respetuoso posible temiendo que la pregunta no fuese del todo correcta o cordial.
Más tarde llegó mi madre. Y nos fuimos a casa.Joaquín le regaló la madera a mi madre, así que dijo que ya le traería algún regalo, y yo le prometí llevarle algún dibujo para que lo pusiese en su taller la próxima vez que fuera.Le dije a mi madre,de camino a casa que me gustaría formarme en una escuela taller,como Joaquín,en la madera la pintura. Decía que eso ya no funcionaba así que ahora había que acabar los estudios.
- ¿Y antes si o que? ¿Entonces es que no nací en la época correcta?
Me contesto que ahora había mucha mayor demanda y que se necesitaban estudios. Yo pensé, si esta persona no los necesitó y aprendió un oficio yo tampoco lo necesito.No lo entendía.Creo que me estaban llenado la cabeza en clases de serrín, de cosas que no iba a utilizar en mi día a día
y eso me daba rabia,el no poder aprovechar el tiempo haciendo lo que verdaderamente me gustaba.

Texto: El Hombre Percha
Próximo sábado: Nuevo capitulo

miércoles, 1 de abril de 2015

Anudando

desenpolvar de la adolescencia viejos sueños punzantes de latón
que ahora empiezan a coagular entre los dos
vaina en este temporal
acurrucado a la hamaca de tu ombligo que mece por las noches, trinchera en la que descanso y sueño
cada día se enciende una estrella nueva sobre el manto que cubre nuestros techos
latifundios compartidos regados con lágrimas de risas,y a veces de tristeza
emociones que desbordan las aceras en las que nos columpiamos
por estos caminos grises
las olas recogen las colas de nuestros vestidos al caminar en estas playas de hormigón
la venda de tus ojos me vislumbran un camino corroído por la polución
espero el testigo de tu aliento para continuar la lucha en la sucesión de los días
esbozo corazones en trozos de cartón
que guardo en cada beso que te doy
y te guardo un ramo de estos
con cada madrugada que se va.

Texto:El Hombre Percha

viernes, 27 de marzo de 2015

El último año de mi vida (Novela) -Parte 18-

De vuelta a León estuve pensando todo lo que había visto mientras comenzaba a llover por los cristales del autobús y comenzaba a empañarse. Así que me puse a dibujar mientras escuchaba a Coltrane en mis cascos.
María se sentó a mi lado, iba de un lado a otro a ver lo que la gente hacía. Años más tardes y estando yo en alto grado de embriaguez la vi por la calle embarazada,iba a tener un niño y apenas nos reconocimos. Pensé:
-Podría haber sido yo.
Por que si que es cierto que durante mi infancia estaba loco por María Lo que pasa que aunque de renacuajos partamos de un mismo río, uno no se imagina en los océanos que puede acabar.Incluso terminar ahogado durante travesía.Con María no hablaba mucho más que con el resto de compañeros de clase, por tanto nunca la llegue a conocer lo suficiente. Fue mi mente soñadora la que tejió el perfil de su personalidad dándole al vestido de su figura
Esto llegaría a ser una constante en mi vida, enamorarme de personas que verdaderamente, no existían.
Me empecé a quedar dormido en el camino de vuelta.Soné que estaba en lo alto de un edificio, en la salida de emergencia y que bajaba rápidamente a la habitación inferior, porque me estaban persiguiendo. Siempre andaba asustado,desconfiado y apático.
Al llegar a la siguiente habitación, la cual tenia dos ventanas: una de entrada y otra de salida, por la que había entrado en un primer momento, salía disparado hacía la otra ventana y caía en una habitación del piso inferior y esto era una constante.
Hasta que me despertó María.
-(Risas) Estabas temblando
Me quite uno de los cascos y de forma acelerada la respondí
-No, no. Estaba soñando.¿Tu has soñado que te caías de un árbol?
-Si( Risas)
-Era lo que estaba soñando yo( Sonreí) deseando que se fuera de mi lado y para no dar lugar a más preguntas me puse otra vez el casco. No le di mayor importancia, aunque a nivel interior si que me caían recuerdos que acababan de pasar como losas y no dejaba de pensar en lo que ella estaría pensando.
Estaba intranquilo y deseando llegar a casa para dormir. Aunque mis padres se retrasaron en la hora de búsqueda, al final acataron viniendo.Es bastante expectante ver como se van largando el resto de niños y todavía sigues tu,siendo uno de los últimos.
No hablé mucho de camino a casa, porque estaba cansado. Aunque le pedí a mi padre que se quedase en el cuarto de baño cuando me duchaba para hablar con el.Con un gesto le dije que cerrara el pestillo. Lo hizo y se sentó en la tapa del water cerrada
-¿Qué tal? ¿Estas bien?
-Estoy cansado y un poco como no se desengañado.
-Vaya ¿Y eso?
-No me gusto Madrid. Me puse nervioso,a veces íbamos por calles y parecía que algo malo iba a pasar o alguien iba a hacer algo malo, y la gente estaba resabida
-Resabiada
-Eso.Era todo bastante intranquilo, no te podías relajar un rato porque si te sentabas o te entretenías a mirar algo enseguida perdías a los demás de vista.Y hay mucha gente en la calle,tirada en la calle.
-Ya.
-Pero, no que sean pobres y estén por ahí pidiendo,sino tirados en la calle y la gente pasando casi por encima. Y siempre con prisas de un lado a otro.Muy agobiante,pase calor en algunos momentos.
El museo bien,pero era muy grande y al final fue aburrido. No hablaron de algunos cuadros que a mi me gustaban y casi me castigan por echarle la foto a uno.
-¿A cuál?
-El que tiene tres tablas que es como campo con gente, que parece en parte el cielo y el infierno.
-El jardín de las delicias
-Si ese.Ese estaba más trabajado que los demás o era más difícil de hacer.Me gusto mucho.
Sonrío mi padre.
-Me voy a dormir.
-¿Estas bien?
-Si, lo que pasa que te quería contar todo esto antes de dormir para quitarmelo de la cabeza. que me estaba molestando.
-Bueno descansa.
Me fui a mi cama, y detrás mi padre, me arropo metiéndome las sabanas por dentro de la almohada como si estuviera pilotando una nave espacial hacía un universos de sueños que acabarían con el día siguiente.

Próximo sábado: Nuevo capitulo

lunes, 23 de marzo de 2015

A mi patria

Las cortinas de tu pelo envuelven
unos ojos color miel que embrujan
la nariz perfilada,sumidero del alma
alcantarilla de emociones que exalta
con suspiros cada vez que alguien te abraza
y con un beso pone color a unas mejillas sonrojadas
con el tono de los destellos de un corazón
que bombea amor,cañería rota que encharca los mares y océano de tu cuerpo,
labios suaves como la seda,balcón de dónde cuelgan las palabras más hermosas que oí en mi vida...
que aturden el sentido si te rozan y te desvanecen y bambolea como una pluma en el aire a merced del viento si los pruebas.

Texto:El Hombre Percha

sábado, 7 de marzo de 2015

El último año de mi vida (Novela)-Parte 17-

Era una marea de gente a nuestro alrededor, aveces me ahogaba con tantos estímulos,carteles. echaba de menos el campo y el olor a tierra mojada, a veces notaba agobio en el cuello y la sensación de que no íbamos a poder salir de ese lugar hasta que la profesora decidiese.Tenias que estar muy atento porque sino te chocabas con la gente que venía calle arriba.Estabas rodeado de gente, pero te daba la sensación de estar de estar nadando un río de peces muertos a contracorriente.
Me acorde mucho de Estrella, de las horas que pasábamos en casa dando vueltas siempre pendiente el uno del otro y de la inmensa compañía que me hacia,sin ni siquiera emitir un ruido,solo pidiendome alguna caricia de vez en cuando y remoloneandose por mi lado.
Esto era todo lo contrario.Un bullicio de sonidos vacíos que el aire se llevaba entre nubes negras.Yo notaba cada vez que pisaba el suelo que esa ciudad tenia el corazón agrietado por dentro y salían todo tipo de vapores por las alcantarillas de su alma.
Me parecía que el hombre había metido tanto su mano en la tierra que la había acabado de rematar al meter tanto cableado,tanta tubería,abriendo y cerrando mil veces las heridas.Madrid un paciente con un largo historial de operaciones que agonizaba de dolor cada vez que la mano del ser humano se introducía en zonas invasivas. Y eso se notaba en sus gentes que llevaban una nube de aire negro por encima de sus cabezas.Seguimos bajando calle a bajo para llegar a la plaza de Sol,donde la profesora nos explico que en esa plaza se grababan las campanadas por navidad,que habían sido hace poco.Dio una buena charla del sitio, pero no escuchaba gran cosa porque todo estaba tan difuminado...que su voz se iba y venia con otras, tenias que estar pendiente de que la gente no te pisase o te atropellase, a su vez había varias personas trabajando alrededor de la plaza pidiendo limosna.Algunos pintaban, otros tocaban algún instrumento ,otros hacían malabares. Pero la impresión que me dio es que nadie les hacía caso, y me parecía que le estaban prestando un servicio gratuito a la gente ,que les hacían regalos a sus sentidos, y que los estimulaban durante su jornada. Aunque en alguna ocasión parecían hasta molestos con ellos. No me gusto nada porque era un menosprecio a la gente en toda regla y yo pensé que eso los adultos no lo hacían que todos estaban integrados y formaban una piña. Que la marginación solo se producía en la infancia en los colegios,en los patios de recreo, cuando querías jugar al balón,dependiendo de como fueses te colocaban a un lado o al otro de la portería, o directamente te sentaban en el banquillo,como le ocurría a esta gente.
Montar en metro fue una de las cosas que más me gusto de Madrid, no por el ambiente, sino por la sensación de bucear por debajo de una ciudad. El ambiente era más deprimente incluso que en las calles. Y parecía que las personas actuaban de manera programada.Parábamos en una estación,se sentaban en sus asientos y sin musitar una sola palabra seguían con sus vidas.En una de las paradas se sentó un hombre con una cresta roja en el pelo y varios pendientes en las orejas , la cresta era enorme y supongo que le habría costado muchisimo hacérsela y mantenerla con gomina.
Enseguida un grupito de alumnos empezó a hablar de el en voz baja, el nos miraba y nos dirigió una sonrisa, pero la verdad que no sabíamos que pensar. En el corrillo oía palabras como "drogadicto", que ya la conocía porque la había leído alguna vez en las públicaciones de jazz que traía mi padre a casa,"drogas",
"pintas".No sabía que era la droga pero pensé que tenia que ver algo con su "rollo" o con su forma de vida, con algo que fuese con el que lo hacía diferente a la gente. No se si se drogaba o no, pues como digo con poco más de una decena de años, no te enteras de la mitad de la misa.Pero no me importaba si se drogaba o no.
Me gustó.Por que parecía que estaba a su rollo.Como yo cuando estaba con mi padre en la habitación dibujando y escuchando jazz. Y me preguntaba como podía abstraerse de todo,parecía feliz porque de vez en cuando nos sonreía al resto de niños,pero no se si lo era.
Había gente trajeada en un mismo vagón,supongo porque irían a la oficina. Con el paso de los años,uno se da cuenta de que la sociedad estima más a una persona con porte.Y con el paso de los años me di cuenta de que no es oro todo lo que reluce, y que a simple vista me ocultaba más información subjetiva el hombre con la chaqueta que el punky con su cresta. En aquel momento me gustó la actitud del chico indiferente a todo lo demás. Parecía feliz,como si estuviese por su casa.Yo me preguntaba ¿Cómo podrá estar tan tranquilo en un sitio así?Y también aunque parecía feliz, si verdaderamente era feliz.
Me despedí saludándole con la mano, y el me saco la lengua y yo le devolví una sonrisa. Pero se me corto de golpe todo el rollo cuando me di cuenta de que la profesora nos estaba mirando y no precisamente de forma grata,parecía que después de lo ocurrido me iba a imponer un castigo.
Por fin llegamos al Museo del Prado. Fue lo segundo que más me gusto de Madrid. Hubiese sido lo primero,pero el tiempo que pasamos ahí delante de aquellos enormes cuadros, sin poder sentarnos entre uno y otro se me hizo eterno. y al final hasta resulto incomodo.
No nos dejaban recorrer las galerías a nuestro antojo,sino que teníamos que ir siempre bajo la tutela de la profesora que iba comentando alguno de los cuadros del museo y no siempre los que más me gustaban. Nos dejamos muchos espectaculares en el tintero y encima no me dejaban hacer fotos.Aunque hice una a un cuadro del Bosco que se llamaba "El jardín de las delicias" sin que nadie me viera. Aunque la profesora si se dio cuenta del flash y me dijo:
-No vuelvas a hacer eso,o te quedas en el autobús.
El cuadro tenia tres partes, y me desbordaba imaginar la paciencia que habría tenido la persona que lo realizo, pues hasta entonces no había visto una pintura tan detallista. Además sobresalia respecto a otros cuadros por lo que en el se veía. Supongo que sería la visión de algún sueño atormentado.El resto de obras tenia una temática más común: Retratos,paisajes. Este mezclaba todo.
Y además era molesto a la vista porque no reflejaba cosas bonitas.Me quedó impresionado.Salimos del museo y nos pusimos a comer los bocadillos que llevábamos en la mochila, estábamos exhaustos y deseando salir de allí. Todas las calles de Madrid estaban pintadas,algunos dibujos incluso me parecían mejores, que los que estaban dentro del propio museo,aunque estaban más desprotegidos y descuidados.
Y frases en los dibujos muchas frases "Querer vivir en este mundo de ilusiones es como pretender cagar sin mancharte el culo" Esa me gusto mucho porque yo creo que tenia que ver con toda esa gente a la que habíamos visto por la mañana que era ignorada,y parecía triste y cansada. Yo creo que esa frase era para ellos, o la había hecho alguno de ellos.cuando habría pasado por allí. Es la impresión que me dio.
Era como una contribución al mundo,pero de forma despectiva,no conforme,.yo creo que estaban enojados con el mundo...


Texto:El Hombre Percha
Próximo sábado:Nuevo capitulo .